Violencia institucional: lo que pasó y pasa en Chaco

Tiempo estimado de lectura: 6 minutos El accionar policial en Chaco contra la comunidad qom. El último martirio, viral en las redes sociales, se suma a un historial de violencia institucional.

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Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

Por Federico Esteban (federicoeest@gmail.com)

Un nuevo caso de violencia institucional y policial en Chaco se ha conocido a través de un video publicado por la Revista Cítrica que no tardó en viralizarse. Las imágenes permiten constatar una vez más el abuso de la autoridad para violentar derechos, en este caso, de una familia de la comunidad qom.

En el video, se ve que al menos cuatro policías tratan de ingresar a la fuerza a la vivienda familiar. Un joven intenta impedirlo forcejeando la puerta desde adentro. El esfuerzo es inútil. Sin orden de allanamiento, los efectivos entran y agreden al muchacho. Le pegan y lo golpean con palos. Después, el joven es detenido, o secuestrado. Los agentes también se llevan a dos mujeres y un hombre. En total, cuatro personas son trasladadas a la fuerza, sin motivo alguno, a la comisaría.

El episodio no se termina en el domicilio de la familia, ubicado en el barrio Bandera Argentina, de la localidad de Fontana, en Resistencia, la capital chaqueña. La pesadilla en la madrugada del domingo 31 de mayo continúa en el edificio policial. Allí no hay resistencia por parte de los secuestrados, quienes no pueden hacer nada frente a las torturas y abusos sexuales perpetrados por los policías.

Denuncia contra los agresores

La versión de los efectivos alude a que quienes comenzaron con los incidentes fueron los mismos detenidos. Aun así, ese mismo domingo por la mañana se efectuó la denuncia contra los agresores. Las militantes de la Mesa Multisectorial Feminista y de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Chaco se hicieron presentes de inmediato en el lugar y velaron por la seguridad de las víctimas, según relata el periodista chaqueño Ariel Hernández.

La Secretaría de Derechos Humanos y Géneros de esa provincia también inició una investigación para corroborar lo que sucedió. El reclamo, además, se hizo extensivo en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

«Entraron sin ningún tipo de instrumento legal, patearon la puerta y se llevaron puesto todo, como se puede ver en el video. Le reventaron la cabeza de un culatazo a una señora que preguntaba qué querían y sacaron a la rastra a cuatro jóvenes qom, entre ellos una piba menor de edad», ha narrado Cecilia Solá, una de las integrantes de la APDH de Chaco, en diálogo con Radio Caput.

Abusos y torturas

Tras el episodio, la violencia institucional continuó en la comisaría. Una de las jóvenes ha revelado el ataque físico y psicológico infligido por los agentes: «nos gritaban ‘indios infectados, ustedes son unos mal acostumbrados’ mientras nos torturaban cinco policías saltando sobre nuestros pechos«.

Solá añade que «les apagaron la luz, les dieron una paliza, los chicos tienen las caras y los cuerpos reventados a golpes y las chicas hablan de abuso, manoseo y de métodos de tortura».

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Imágenes de los jóvenes agredidos difundidas por Revista Cítrica.

«La policía puso la excusa de que cascotearon la comisaría. Aunque hayan o no la hayan cascoteado, el grado de tortura y violencia que han sufrido esos jóvenes y sus familias es inenarrable«, sentencia la integrante de la organización que vela por el efectivo cumplimiento de los derechos humanos.

Un problema que no es nuevo

En Chaco, la relación entre las personas descendientes de pueblos originarios y los policías es conflictiva desde hace tiempo, a partir de la violencia institucional infligida por los agentes.

«La policía nos trata como ‘indios de mierda’. Nos dicen que estamos todos infectados de coronavirus y que hay que matarnos a todos. Estos mismos de la comisaría tercera, cuando alguien va al banco a cobrar su sueldo, ponen un nylon y lo apartan. Nos sentimos muy discriminados«, ha expresado el integrante del Comité Provisorio Indígena por la pandemia, Daniel Rolón, al diario Página 12.

Según Gloria Salazar, ministra de Seguridad de la provincia de Chaco, los agentes involucrados en el episodio de violencia policial han sido apartados de la fuerza y serán investigados por pedido del gobernador de la provincia, Jorge Capitanich. No obstante, hasta el momento, los uniformados cuyos nombres no han trascendido, continúan en sus casas a la espera de que se resuelva su situación judicial.

Mientras tanto, la menor de edad agredida se encuentra en tratamiento con sedantes debido al estrés postraumático causado por las torturas padecidas. «La familia está muy asustada porque a una de las pibas que fue atacada la amenazaron para que no cuente nada. Ahora queremos la contención legal y que estén protegidos», ha expresado al respecto Solá.

Otro caso ocurrido en cuarentena

«La persecución a la comunidad qom viene desde hace rato, sufrimos muchos abusos policiales. Hace un mes le pegaron un balazo en la espalda a un chico de 14 años, la policía no hizo nada, nos ataca a nosotros», ha manifestado Rolón.

El testimonio del referente indígena da cuenta de un segundo caso de violencia policial que también quedó grabado en un video filmado por una vecina. Se trató de un disparo de un efectivo hacia un joven tras un operativo de control en el marco de la cuarentena obligatoria decretada por el Gobierno nacional.

El hecho comenzó cuando el agente y su compañero de turno vieron a un ciudadano circulando por las calles de Resistencia, de forma que se acercaron para averiguar qué hacía fuera de su casa. Después de un breve interrogatorio, dejaron que el joven se fuera, aunque en ese preciso instante, uno de los policías tomó su escopeta y disparó con balas de goma hacia la espalda del muchacho. Ante el episodio de violencia institucional, las autoridades iniciaron un sumario administrativo de oficio y el agente fue separado de su cargo.

«El tratamiento policial violento y discriminatorio en Chaco no comenzó ahora sino que tiene una larga data. En 2016, dimos cuenta de la violencia que la policía provincial ejerce sobre integrantes de comunidades indígenas en Resistencia y Fontana. Con el comienzo de la cuarentena está situación se agudizó«, afirma el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en relación al avance policial contra las personas descendientes de los pueblos originarios.

«Para modificar estas prácticas de la policía provincial hace falta un abordaje mucho más profundo que implique reformar en serio la institución policial y las políticas de seguridad«, explica el CELS en un comunicado que ha publicado en su sitio.

La respuesta del gobierno nacional

El presidente Alberto Fernández se refirió al hecho acontecido en Fontana en un tuit: «Las imágenes de violencia institucional que hemos visto en las últimas horas en el Chaco son inaceptables. Celebro que el Ejecutivo provincial haya apartado a los efectivos, pero debemos trabajar más profundamente en una problemática que es una deuda de la democracia«.

Jon Camafreita, Marcelo Bogado, Ezequiel Demonty, Carlos Godoy, Aníbal Pellegrini y Diego Cagliero han sido personas que perdieron la vida a causa de la problemática descrita por el jefe de Estado: el gatillo fácil, producto del abuso de autoridad.

Al respecto, Sabina Frederic, ministra de Seguridad de la Nación, ha enfatizado: «somos muy estrictos ante este tipo de prácticas ilegales. Hay que hacer un trabajo sostenido, no solo desde el lado de la sanción, que es fundamental, sino también el acompañamiento y la responsabilidad que nosotros tenemos para que los operativos garanticen la eficacia del trabajo, sin atentar contra la integridad del efectivo policial y también con la del ciudadano«.

«Vamos a ofrecer capacitaciones. Desde 2012 hay un programa de uso racional de la fuerza que tiene un componente de capacitación, de control y de regulación», ha precisado la funcionaria en diálogo con LaVoz.

En tanto, el CELS ha hecho su solicitud: «el primer paso es controlar efectivamente la actuación policial, ya sea desde el ámbito judicial como político.  La provincia arrastra déficits en el funcionamiento de la Fiscalía especializada en derechos humanos, que tiene que desarrollar capacidades reales de investigación, y en el órgano de control institucional de la policía, que debe ser una instancia externa a la policía y rendir cuenta de sus acciones».

Violencia en Chaco y en Minneapolis

El caso que ha sufrido la familia de la comunidad qom en Chaco, sumado a aquellos que se cobraron la vida de decenas de jóvenes a través del gatillo fácil, se inscribe en una problemática aun no resuelta por las autoridades políticas: la violencia institucional.

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Mural en homenaje a George Floyd. (Foto: Unsplash)

Se trata de un tipo de violencia muchas veces teñida de rasgos discriminatorios, tal como se ha verificado en Estados Unidos con el crimen de George Floyd, el ciudadano afroamericano asfixiado por un policía. Este acto fue la gota que rebalsó el vaso de paciencia de la sociedad norteamericana y a nivel mundial, ante un problema estructural como lo es el racismo.

Sin embargo, lo sucedido en Minneapolis y lo que pasó en Chaco tiene repercusiones diferentes. De un lado, la ola de protestas e incidentes en el país norteamericano. Del otro, la viralización del ataque policial a la comunidad qom y la indignación en las redes, sin concreción en las calles.

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1 comentario en “Violencia institucional: lo que pasó y pasa en Chaco

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