Turismo interno, la esperanza del sector en la post pandemia

Tiempo estimado de lectura: 4 minutos El turismo interno tiene potencial para ser la clave de la reactivación del sector en la nueva normalidad, una vez que sea posible volver a viajar.

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Por Inés Tiphaine (chinisst@gmail.com)

La actividad turística comienza a reanudarse en plena pandemia. Algunos parques nacionales han vuelto abrir y continúan las medidas de prevención. Los viajes podrán hacerse entre las provincias y este turismo interno apunta a constituirse en la esperanza de resurgimiento para un sector muy afectado por la cuarentena.

El Parque Nacional Iguazú, ubicado en la provincia de Misiones, ha vuelto a recibir visitantes el 11 de julio después de pasar 120 días cerrado por el aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto ante la pandemia de coronavirus. Lo hizo respetando los protocolos sanitarios, reduciendo la cantidad de personas que pueden entrar, y manteniendo distancia entre ellas.

Más parques nacionales abiertos

«Acorde a la información que brinda la Administración de Parques Nacionales (APN), la reapertura se está realizando de modo muy gradual y paulatino, siguiendo estrictos protocolos de bioseguridad«, explica Fabrizio Scalfino, licenciado en turismo y hotelería, que forma parte de la Usina Turística, un espacio que nuclea a las y los profesionales de diferentes áreas del sector.

El especialista explica que por el momento sólo han abierto tres parques nacionales, que son Lanín, Los Alerces y Nahuel Huapi. Los tres están en la Patagonia y sólo se permite realizar algunas actividades puntuales.

«Se ha hecho una prueba piloto en el Parque Nacional Iguazú y se estipula la implementación de un sistema de ‘pre-reservas’ para poder contratar una entrada a este lugar, con el objetivo de evitar grandes aglomeraciones«, señala Scalfino.

La apuesta por el turismo interno

Viajar va ser diferente después de la pandemia. Los turistas apuntan a optar por destinos en contacto con la naturaleza, lejos de las grandes ciudades, pero más cercanos al lugar dónde viven.

Así, en Argentina se priorizarán los viajes a lugares en los que no haya una gran aglomeración de personas. Esto es una ventaja para los destinos emergentes del país, si bien se espera que en todos lados sea necesario seguir un protocolo de seguridad y de sanidad.

Consultado sobre las transformaciones que sufrirá el turismo, Scalfino explica que se han realizado diversos estudios sobre las nuevas tendencias que se verán en los próximos meses. En este escenario, la pandemia todavía no estará superada, pero ya habrá flexibilizaciones en muchos países. Desde Usina Turística, también han revisado el cuadro de situación y han caracterizado el perfil del viajero post-cuarentena, al que llaman “turista 1.9”.

«Esta situación genera una gran oportunidad para el turismo interno en nuestro país, ya que permitirá que muchos viajeros que antes optaban por vacacionar en el extranjero, puedan conocer los destinos nacionales», destaca el especialista. Señala que algunas provincias, como Mendoza, San Juan o Salta, ya han abierto la actividad para los viajeros locales con los protocolos necesarios.

«La bioseguridad resultará un factor clave para que los turistas se decidan por un ‘destino seguro’ desde el punto de vista epidemiológico que le asegure la tranquilidad a quien opta por desplazarse a ese sitio», enfatiza Scalfino, y añade que «será crucial que los destinos ofrezcan esta seguridad con la puesta en marcha de protocolos y autorizaciones pertinentes».

Un sector en crisis

Durante la cuarentena, la supervivencia laboral para los trabajadores del turismo se ha tornado muy difícil y muchos empleados han tenido que buscar otras alternativas para generar ingresos. Las agencias y muchos hoteles permanecen cerrados. Algunos alojamientos se usan para pacientes con coronavirus, y otros capacitan a agencias u organizan detalles de las temporadas.

Desde la Federación Empresarial Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) encabezan una jornada de visibilización de la crisis. «Seguimos cerrados. Sin tu apoyo, quebramos», es el lema con el que impulsan la sanción de una ley de emergencia turística. Por el momento, existen 11 proyectos, pero no se ha avanzado con ninguno de ellos.

«A esta altura de la cuarentena no se puede depender de la ayuda del Estado ni esperar a la nueva normalidad», opina Denise Howard, que trabaja en el sector de ventas de cruceros marítimos y fluviales. Ella también considera que primero volverán los viajes locales a espacios abiertos, lejos de la aglomeración de gente, y añade que «el turismo emisivo seguirá bajando considerablemente«.

«No todos los argentinos optaran por viajar en el corto o mediano plazo«, señala y agrega: «sabemos que Argentina estuvo emitiendo su moneda nacional para afrontar los gastos generados por el COVID-19, lo cual tendrá como consecuencia una inflación«. A esto suma que quienes antes podían salir de vacaciones, «este año estuvieron sin poder trabajar o ganando menos de lo habitual«. 

Las reservas continúan

Luciana Abbate trabaja hace seis años en el área de ventas y reservas de un hotel en El Calafate, provincia  de Santa Cruz, que por el momento permanece cerrado. «Abrimos en la temporada que va desde octubre a mayo«, explica la empleada.

«Por el momento estamos teniendo reservas para toda la temporada. Lo que veo es que los pasajeros y las agencias están esperando hasta último momento para dar por confirmada la reserva y su viaje. Esto se debe a que están esperando la decisión de las autoridades en la apertura de vuelos, a que haya una posible vacuna, o esperando a que se normalice un poco la situación para poder viajar«, cuenta Abbate.

En el hotel donde ella trabaja casi no tienen turismo nacional. La mayoría de los huéspedes son extranjeros. Han flexibilizado las políticas de cancelación de manera tal que puedan cancelar la reserva hasta 10 días antes de su llegada, sin sufrir penalizaciones.

«Entiendo que los prestadores turísticos individualmente ya están pensando en protocolos de seguridad e higiene para el servicio que presten, pero seguramente deberán estar alineados a los que comunique el gobierno nacional más adelante. Es fundamental trabajar en conjunto«, reflexiona Abbate.

Sobre el caso particular de los viajes en Santa Cruz, señala que el Parque Nacional Los Glaciares de El Calafate sigue cerrado. Sin embargo, indica que se espera un comunicado que permita activar el turismo interno

«Sin dudas, el sector atraviesa una situación muy compleja. Sin embargo, es de esperarse un futuro promisorio para el turismo interno, que tiene su gran chance una vez que la pandemia haya finalizado«, concluye Scalfino.

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