Matías Tomsich: «Nuestro trabajo también es esencial»

Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

Por Roberto Martínez (elcafediariopuntocom@gmail.com)

Matías Tomsich (33) es el Secretario General del Sindicato de Trabajadores Caninos (STC). Hace muchos años que se gana la vida paseando perros aunque hace 7 detectó un mal endémico junto con otros colegas, que conspiraba contra la tarea que desarrollaban. La precarización laboral había convertido el oficio en una forma caníbal en la que cada paseador vivía rebajando el precio del trabajo para expandir su influencia en los barrios a base de una competencia desleal.

«Lo hablamos y empezamos a trabajar organizándonos como trabajadores. Así nació el sindicato. Al entender que la lucha colectiva tenía mucha más potencia que la búsqueda individual», cuenta. Articular un frente no ha sido fácil, pero «era necesario» para conquistar derechos y proteger a quienes desarrollaban y desarrollan la actividad con honestidad.

tags
Matías Tomsich, durante un mitín del STC.

Reclamo vital

¿Qué es lo que reclaman y por qué?

El día a día se trastocó mucho y nuestro salario se ha visto reducido a 0 porque estamos impedidos de trabajar. Nunca imaginé que algún día pasaría lo que nos ocurre hoy. Es la primera vez que nos toca salir a repartir bolsones de comida a los compañeros que no tienen qué comer y no tienen qué darle de comer a sus familias. Lo que reclamamos es que nuestra actividad se declare esencial. Cada uno llevamos a 15 perros aproximadamente cuando trabajamos. Hoy no podemos hacerlo y si nos dejan trabajar podremos evitar que 15 personas se arriesguen cada día a contagiarse de COVID-19 en la calle. Necesitamos trabajar, y haciéndolo colaboraremos en la reducción del contagio masivo de coronavirus.

¿La Legislatura porteña avaló su reclamo, qué es lo que falta?

Estamos esperando que el Gobierno de la Ciudad reglamente de manera oficial nuestro trabajo y el de los peluqueros caninos, los adiestradores y los veterinarios, a quienes también agrupamos. Tenemos permiso para trabajar en provincias como Neuquén y en otras del norte, pero en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) se nos complica. El diputado Juan Manuel Valdés, a quien aprovecho para agradecerle desde El Café Diario por habernos apoyado y haber propiciado la aprobación, nos ha ayudado mucho, pero resta eso, la reglamentación.

tags
Matías Tomsich (ctro., con campera), junto a trabajadores caninos y sus amigos, los perros.

Bolsones para paliar el hambre

¿Cómo sobrellevan esta indefinición sobre su situación?

Trabajamos municipio por municipio en la provincia, pero no es lo mismo hacerlo en Campana que en Tigre o Avellaneda. Este es un trabajo en el que tenés un salario aproximado que te permite vivir como a todos, luchándola, aunque pudiendo mantener a tu familia. Ha sido muy difícil porque veníamos de 4 años de macrismo que impactaron de lleno en cada uno de nosotros. Ahora la pandemia nos encontró sin un respaldo y sin colchón. De un día para otro muchos se vieron imposibilitados de dar de comer a su familia y la situación se ha tornado dramática, por eso reclamamos la reglamentación. No comprendemos que los chicos que hacen delivery puedan hacerlo, y nosotros, que cuidamos de manera experta un bien de familia tan preciado como es el perro, un ser vivo que también se angustia y necesita de un cuidado especial, no podamos. Nuestra actividad también es esencial.

¿Qué contienen los bolsones que reparten?

Leche en polvo, aceite, fideos, azúcar y demás. Los dividimos y hacemos hincapié en las necesidades de los compañeros que tienen hijos. A la gente de nuestra edad y a los solteros les hacemos llegar productos básicos. Repatimos los bolsones una vez por semana o cada diez días como mucho, y los conseguimos a través del diputado Valdés y el Ministerio de Salud y Desarrollo. La gente estira el máximo posible el consumo para poder llegar a la semana siguiente. Es una situación muy complicada lo que estamos pasando.

tags
Los trabajadores caninos se han organizado para defender sus derechos.

¿Han tenido que reinventarse para poder subsistir?

Sí. Hay compañeros que están dando clases de adiestramiento online o atendiendo así a clientes. Y otros que hacen traslados con camioneta. Pero la mayoría carece de recursos.

De sueldos y caniles

¿Cuánto cobra un paseador de perros, puede vivir de esta tarea?

Sí, claro. Hay una dificultad para establecer un número porque varía mucho la modalidad de trabajo. No es lo mismo pasear perros en Recoleta o en Palermo que en Mataderos o Lugano. Hay precios distintos. Un promedio trabajando todos los días pueden establecerse entre los 30.000 y 40.000 pesos. Hay compañeros que ganan más porque tienen 15 o 18 perros en Recoleta. Otros ganan menos y el precio varía por la cantidad de perros. Es la variable por la que se le pone el precio a cada empleador. Podés tener diez o quince perros de 3.000 pesos. Todo varía de acuerdo a la zona y la cantidad de horas que se trabaje cada día. Otra cosa que pedimos es que haya mas caniles. Esto ayudaría mucho.

Matías Tomsich explica que «con más caniles (senda peatonal para perros) no sería necesario trabajar con una camioneta para ir a un parque durante una hora, hora y media o dos. Tener que usar un vehículo encarece el trabajo por el gasto de combustible y porque la labor se hace más compleja al tener que devolver luego a cada perro a su domicilio».

¿Cómo era todo cuando no estaban organizados?

Cuando empezamos competíamos. Recuerdo que en esa época el paseo se cobraba 10 pesos la hora, y como estábamos desorganizados había gente que rebajaba su servicio a 9 u 8 pesos 8 la hora para ganar más perros. Así que pusimos un precio mínimo, nos capacitamos permanentemente, y mientras trabajamos en la calle buscamos ayudarnos a través de grupos de WhatsApp que tenemos por zonas, porque accidentes puede haber. Unirnos como comunidad ha sido algo muy bueno. Luego, amamos a los perros. Para nosotros son miembros de nuestra familia.

Un censo de 100.000 personas

¿Qué o quiénes los inspiró para buscar la personería y defender sus derechos?

La ley para las empleadas domesticas nos hizo pensar en que la modalidad que planteaban era similar a la nuestra. Es decir, hay una relacion laboral cuando yo trabajo 6, 7 horas durante 7 u 8 años para una persona. Porque yo tengo un montón de responsabilidades y tu perro es un bien importante para la familia. Por eso buscamos un régimen especial para trabajadores caninos que permitiera tener los derechos con los que cuenta cada trabajador en Argentina. Algo similar a los trabajadores de la construcción. El fondo laboral llega para que los trabajadores ganen en derechos; para que los empleadores ganen en conocimientos sobre a quién contratan, porque hay una base de datos que provee esa información; y para que el Estado gane a nivel de recaudación.

¿Cuántos son en el país según esa base de datos?

Somos alrededor de 100.000 trabajadores identificados. Nos falta llegar a algunas provincias como Mendoza, y la Patagonia, por ejemplo.

tags
La campaña del STC para ayudar, cuidar y resguardar a los perros de Villa Fraga, en CABA.

Vida de perros

¿Cuando habla de capacitaciones permanentes a qué se refiere?

A que hay que saber y conocer muchas cosas y detalles que hacen a la vida de los perros. El síndrome de la manada, cuestiones relacionadas al clima, los golpes de calor, aspectos vinculados a la salud, a cómo cuidarlos por ejemplo en verano para resguardarlos, si son branquiocefálicos…

En las redes sociales se percibe mucha empatía de las personas cuando se trata de imágenes que muestran a los perros. Despiertan emociones lindas. ¿Ustedes lo notan, eso tiene algún efecto sobre su trabajo?

Sí. Las familias son cada vez menos numerosas y la fuente mayor de afecto para mucha gente son los perros. Nosotros peleamos por esos derechos para los perros y hemos hecho acciones por ejemplo para los perros de Villa Azul en Quilmes. Para ellos logranos juntar 10.000 kilos de alimentos. Ahora ya llevamos reunidos 1.000 kilos para los perros de Villa Fraga. La solidaridad de la gente que pasa por nuestro local en Almagro nos llena de orgullo y nos reconforta ese cariño que generamos junto a los perros.

¿Qué le pedirían a la gente que es indiferente con lo que les pasa?

Que entiendan nuestra problemática y que no se burlen de nosotros. Trabajamos para darles de comer a nuestras familias y a nuestros hijos. Sólo pedimos que nos ayuden con las campañas como ahora en la que hacemos para los perros de Villa Fraga. A nuestra conciencia por la vida animal y el medioambiente también se han unido empresas como Raza y Dog management, y creo que es justo mencionarlas. A la gente le diría que si pueden donar, se comuniquen. Haremos un bien y reforzaremos los lazos de solidaridad. De esto que nos pasa se sale todos juntos, y como dice el Papa Francisco, nadie se salva solo. Nuestra mirada es esa. Sólo buscamos ser declarados tranbajadores esenciales para volver a trabajar y ayudar a detener el virus. Ayudaremos a por lo menos 75.000 personas, y a los perros, que tambien están afectados por la cuarentena y sienten la angustia.

¿Te gusta? Compartilo

1 comentario en “Matías Tomsich: «Nuestro trabajo también es esencial»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *