La experiencia de la terapia a distancia en cuarentena

Tiempo estimado de lectura: 4 minutos La terapia a distancia no es nueva, pero en cuarentena es la única alternativa posible. Distintos analistas cuentan su experiencia con esta modalidad.

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Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

Por Bárbara Guerschman (barbara.guerschman@gmail.com)

En la pantalla de la computadora de la terapeuta Fiona Wallace se exhiben tres ventanas. En una se ve su rostro, y en las otras dos, dos jóvenes de unos 20 años llamados Blair y Augie. La escena corresponde a la serie norteamericana Web Therapy, aunque bien podría ser un retrato de la actual experiencia de hacer terapia en cuarentena.

La serie se emitió entre 2011 y 2015 por el canal Showtime. Es decir, que concluyó cinco años antes del advenimiento de esta pandemia que ha forzado a poblaciones enteras a mantenerse recluidas, reformulando drásticamente las relaciones sociales a partir de un restricción generalizada de la circulación.

Amor a distancia

Lo que advierte Fiona en el curso de la conversación realizada mediante Skype es que Blair y Augie no se conocen de manera presencial. No obstante, se consideran una pareja a larga distancia. Han sostenido esa relación durante tres años y ahora planean un encuentro presencial.

Pasmada por este tipo de vínculo, Fiona destaca repetidas veces que ella pertenece a “otra generación”, por lo cual no puede comprender que ellos se presenten como novios “cibernéticos” en función de las actividades que comparten. La dimensión generacional contribuye también a que Fiona disienta con ellos acerca lo que se considera como sexo. Para ella, los cuerpos deben tocarse, pero los pacientes relativizan esta condición para contemplar otras formas de contacto.

Como si el asombro no fuera suficiente, la doctora se queda azorada e irritada al enterarse de que los novios pactaron la sesión a través de Groupon a un módico precio de seis sesiones a 10 dólares. Fue el asistente de la terapeuta, Jerome, quien publicitó sus servicios en el sitio.

Terapia virtual

En estos días en los que las personas están forzadas a vincularse a partir de distintas plataformas virtuales, la interacción ha adquirido diferentes matices: entre padres e hijos, jefes y empleados, docentes y alumnos, esposas, esposos y amantes, y también entre analistas y pacientes.

La terapia a distancia no es una modalidad nueva. La movilidad geográfica de las personas contribuyó, de forma directa, a que los terapeutas y sus pacientes se adecuaran a un vínculo mediado por tecnologías virtuales. En estos días, se ha convertido en la única alternativa, ya que el traslado al consultorio no es una opción.

Para los psicoanalistas Claudia Roxana Moggia (M.N 55689), Mario Goldenberg (M.N 9161) y Pablo Inguimbert (M.N 44888), la modalidad online no es una novedad. Los tres recurrieron a ella para trabajar con pacientes que se habían ido a vivir al interior o a otros países. Así, encontraron en Skype, WhatsApp o la tradicional llamada telefónica que excluye la imagen, una forma de continuar tratamientos que solían ser presenciales.

Respecto a las elecciones de sus pacientes para llevar a cabo la sesión, Moggia establece una distinción. Quienes hacían diván en el ámbito del consultorio, recostándose de espaldas al psicoanalista, resolvieron no utilizar la imagen mediante la cámara. Los pacientes que habían omitido el uso del diván, optaban por la imagen. Esta distinción, como ella aclara, no es una regla inamovible y tiene que ver con la necesidad puntual de cada uno de interactuar visualmente con el o la analista, con la tranquilidad que les brinda su mirada, su voz y su cuerpo.

Lo que resulta un rasgo generalizado entre los pacientes es la sensación omnipresente de angustia, inseguridad y ansiedad, y la percepción de que la cuarentena no tiene un fin certero, más allá de la ilusión colectiva de que termine.

La huella de la terapia en cuarentena

Desde el punto de vista de Goldenberg, debido a esta incertidumbre de no saber cuándo las personas van a volver a movilizarse por la vía pública o cuándo la educación volverá a su formato presencial, es preciso adecuarse a la nueva realidad y los tiempos. Esta incertidumbre también se traslada al ámbito del psicoanálisis, a la imposibilidad de saber de qué forma se retomará la copresencia en el tratamiento, como se desarrollaba previamente. Y si se retoma, en qué condiciones será.

Para Inguimbert, lo que resulta particular en este contexto de aislamiento preventivo es una mayor predisposición de los pacientes y terapeutas a tratar y ser tratados mediante las tecnologías de la información y la comunicación (TICs).

En lo que respecta a la terapia mediatizada por estas tecnologías, Inguimbert indica que la imagen y la mirada resultan significativas al funcionar de forma diferente que en el consultorio, ajustando las funciones de la pantalla y situándola en diferentes posiciones. También los silencios producidos a partir del uso de las TICs, adquieren otro sentido y pueden ser aprovechados en el espacio del tratamiento.

La sexualidad online

En el episodio de Web Therapy, Fiona se queda pasmada cuando sus jóvenes pacientes aseguran que tienen sexo a pesar de no haberse visto jamás. Debido a la restricción del aislamiento, determinadas parejas deben cohabitar las 24 horas en el mismo espacio mientras otras deben mantener una distancia física, como sucede con Augie y Blair. ¿Cómo se desarrolla entonces la comunicación y la intimidad?

En lo que respecta a las parejas que viven en el mismo hogar, la doctora Nilda Guerschman (M.P 31480) advierte una merma en el deseo y cierta abulia al abocarse a las preocupaciones cotidianas ligadas al cuidado de los hijos, la economía y el trabajo. Lo que se demanda al otro en el contexto de estas preocupaciones hogareñas no es tanto una urgencia sexual sino una demanda por mayores expresiones de ternura.

Para quienes mantienen una relación o encuentros casuales de forma virtual, este formato no es novedad. Sin embargo, para el psicólogo Enrique Magnanini (M.N 8082), el contexto actual lleva a contemplar nuevas modalidades de encuentro con el otro entre las cuales se incluye el llamado sexo virtual o sexting como expresión de una sobre erotización.

Magnani señala que estas son opciones constructivas en tanto y en cuanto no sean encarados como sustitutivas de la satisfacción sexual «convencional”. Por su parte, Goldenberg agrega que es preciso considerar cómo se juegan el goce y las fantasías en cada situación particular.

Como expresa Guerschman, estamos atravesados por un miedo, una incertidumbre y una amenaza común que necesariamente se expresa en el interior de los hogares. ¿Cómo se vincularían Augie y Blair en tiempos de cuarentena y se comunicarían con Fiona si no pudieran concretar su ansiado encuentro?

Según indican los psicoanalistas, hay que tener en cuenta cada caso por separado respecto a la especial relación que ellos entablan con los pacientes al momento de vincularse por formatos que no sean la asistencia a un consultorio, incorporando variaciones en el uso de la cámara y la intervención del analista.

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4 comentarios en “La experiencia de la terapia a distancia en cuarentena

  1. Es muy Buena sintesis sintesis de la variedad de experiencias que esta pandemia reinventa en nuestra forma de trabajo. La flexibilidad y el concepto de diversidad tiene que estar presente.
    Para muchos analistas convencionales es un interesante desafio. Dra Nilda Guerschman

  2. Muchas gracias, Nilda. Quise dar cuenta de diferentes perspectivas a la hora de atender a los pacientes en estos tiempos tan inciertos

  3. el concepto de caso x caso se aplica mas que nunca.
    que pasa en parejas que conviven o que no conviven, familias con hijos chicos, o familias donde hay varias generaciones, gente joven acostumbrada a citas online, o adultos que se sorprenden con citas a ciegas o propuestas de sexting.
    creo que hay diferenciar gente que vive sola, que se siente bien, o se siente mal, que puede llevar la vida mas o menos equilibradamente o con excesivo desasosiego, relaciones amistosas con derecho a roce, que intensifican la comunicacion y las promesas de encuentros , personas que disminuyen sus deseos de acercamiento o que se acrecientan, hay tanta variedad de situaciones como hay de personas y de como repercute en cada uno esta situacion rarisima de aislamiento social, o como se quiera llamar.
    imposible generalizar, interesante pensarlo de todos modos.

    1. Coincido. No se puede generalizar, es lo que dice el psicólogo caso por caso. Daría para un tratado acerca de las relaciones en este contexto tan inusual. Da para otro artículo realmente

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