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El racismo y el relato del otro ilegal como disciplinamiento estatal

Tiempo estimado de lectura: 6 minutos Desde el arribo de Macri a la jefatura del gobierno porteño, el acoso ilegal a los vendedores ambulantes no cesa. Larreta y Bullrich profundizaron el conflicto.

Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

Por Evelyn Sigot Pavón (evelynsigot13@gmail.com)

El conflicto no cede. Al contrario. Año a año, desde que Mauricio Macri ocupó la Jefatura de Gobierno porteño, el objetivo político de la Ciudad de Buenos Aires ha sido devastar a los vendedores ambulantes con el relato de una actividad ilegal y de mafias organizadas, intentando generar las condiciones para la represión futura. Desde entonces, todos aquellos lugares donde había masividad fueron desalojados, mientras que el actual mandatario, Horacio Rodríguez Larreta, se erigía en el poder de la mano de la política del PRO.

Barras bravas al servicio del poder

El Café Diario dialogó con Omar Guaraz, referente de la Asociación de Vendedores Ambulantes, quien explicó que, durante todo este tiempo, “esa política de exterminio de los manteros se fue ejecutando de distintas maneras. Por un lado, Diego Santilli, ministro de Ambiente y Espacio Público, creó un aparato policial dentro de esa cartera, y contrató barras bravas, a quienes los puso a trabajar en ese ámbito. Así las cosas, lo que hicieron desde entonces fue tratar de robar la mercadería, golpear a los vendedores e instalar el terror”.

Actualmente, este rol exclusivo está en manos de la nueva Policía Federal, quienes tienen luz verde para salir a detener vendedores y, como acción estratégica, armar causas masivas, es decir, imputar a los detenidos por delitos que nunca cometieron. A saber, sólo en el barrio de Flores fueron 1.200 los apresados en 2018, mientras que ascienden a más de 2.000 en toda la Capital.

El objetivo de las detenciones “es seguir la misma política terrorista, suponiendo que metiendo presos a los vendedores, éstos se van a ir. Las fuerzas salieron de manera ilegal a apalear, golpear y robar la mercadería, que es el capital que los manteros tienen. Sin embargo, encontraron resistencia en los trabajadores, quienes constituyen un colectivo muy duro”, explica Guaraz.

Desde el gremio de los Vendedores, manifiestan que “los manteros saldremos a trabajar como todos los días. Lo haremos en cada calle de la Ciudad, porque las calles son el lugar natural de nuestra profesión. De esto vivimos, nos alimentamos y le damos dignidad a nuestras familias”.

Las fuerzas salen de manera ilegal a apalear, golpear y robar la mercadería, que es el capital que los manteros tienen. Pero nosotros seguiremos saliendo a trabajar todos los días”

“Trabajaremos como siempre a pesar de los obstáculos que el Gobierno de Larreta nos coloca. Lo haremos a pesar de los miles de detenidos que el oficialismo planifica a diario para desmoralizarnos; a pesar de los robos que realiza por medio de policías y las patotas reclutadas por el ministerio de Espacio Público, y a pesar de los allanamientos para seguir robándonos en nuestros hogares”, marcan desde el sector.

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Efectivos de la Policía de la Ciudad, frente a un grupo de vendedores callejeros.

Críticas al accionar de la Policía

En ese sentido, los trabajadores sostienen que “nada de lo que este gobierno intentó o intente para exterminarnos, nos ha doblegado”, y agregan que “la crisis actual que vivimos todos, y sus consecuencias, no ha sido provocada por vendedores callejeros, sino todo lo contrario. Damos soluciones a un Gobierno que fracasa”.

De este modo, los vendedores ambulantes sientan postura ante el vandalismo estatal. Omar Guaraz relata que “se organizan, pero también responden ante las agresiones terroristas del gobierno de Larreta cuando los compañeros son víctimas de robos, golpes y detenciones ilegales, en reacción y defensa de la propia seguridad”.

“A pesar del aparato represivo ilegal que secuestra y tortura personas mientras les arma causas para seguir la agresión, los vendedores se organizaron y, casi en su totalidad, volvieron a las calles, desde Florida hasta Liniers, debido a la situación actual”, se reafirma el representante de los manteros.

No sólo los vendedores expulsados volvieron. Desde 2016 hasta hoy -pero sobre todo este año-, el escenario se intensificó “ante la política del Gobierno nacional de exclusión, desocupación y flexibilización de salarios a niveles de esclavitud”, apunta Guaraz. “Cada vez más gente se queda sin trabajo y tiene que salir a buscar una alternativa laboral”.  

La crisis actual que vivimos todos, y sus consecuencias, no ha sido provocada por vendedores callejeros, sino por un gobierno que fracasa. Cada vez más gente tiene que salir a buscar cómo sobrevivir”

En este contexto se suma la detención y el pedido de deportación de trabajadores senegaleses, peruanos y venezolanos, entre otros; situación que da cuenta de la política migratoria que viene llevando a cabo el Gobierno desde su asunción.

Más de cien años pasaron de la Ley de Residencia, pero continúa vigente el relato que argumenta la expulsión del país de extranjeros en razón de la supuesta “peligrosidad” de sus prácticas.

Al respecto, Guaraz es terminante: los armados de causas planificadas son para acusar inocentes -en su mayoría migrantes- en el desarrollo para la construcción de los delincuentes”.

Cabe recordar que en 2017 Mauricio Macri sancionó el decreto migratorio apelando a una falsa emergencia de seguridad, en el que se acusa a los extranjeros. La medida estableció que cualquier migrante que ingrese al sistema penal está en condiciones de ser deportado.

En ese sentido, el solo hecho de estar imputado en una causa (no importa si es culpable o inocente) habilita al Gobierno a la deportación de la persona. El decreto constituyó un eslabón más del plan contra los inmigrantes en Argentina, si bien fue declarado inconstitucional por parte de la Justicia.

Nuevo Código Contravencional

La sanción del nuevo Código Contravencional permitirá a la Policía detener y encarcelar ciudadanos sin intervención ni control judicial.

Con este proyecto, “todos los trabajadores informales en la Ciudad (vendedores ambulantes, manteros, limpiavidrios, trapitos, cuida coches, músicos y artistas callejeros, trabajadoras sexuales, etcétera) que en épocas de ajuste y un plan de gobierno que expulsa centenares de miles de personas del sistema laboral se suman a la informalidad como recurso de supervivencia, quedan en condiciones de ser privados de su libertad por la voluntad de un fiscal contravencional”, explicó Guaraz.

Con la reforma Contravencional, Guaraz concluye en que “se podrá detener contraventores a criterio de los fiscales”, por lo que “nuestra libertad individual está condicionada a los intereses y la voluntad del jefe de Gobierno, quien por intermedio de fiscales (y los jueces del fuero) utilizan a la Justicia para legitimar la ilegalidad de un Estado terrorista”.

Patricia Bullrich arroja nafta al fuego

A esta medida se le suma la resolución 956/2018, firmada el 27 de noviembre por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que dispone que “se utilizarán armas de fuego cuando resulten ineficaces otros medios no violentos”.

La misma prevé que el uso de armas letales es válido en “defensa propia o de otras personas, en caso de peligro inminente de muerte o de lesiones graves” o “para impedir la comisión de un delito particularmente grave que presente peligro inminente para la vida o la integridad física de las personas”. También “para proceder a la detención de quien represente ese peligro inminente y oponga resistencia a la autoridad” o “para impedir la fuga de quien represente ese peligro inminente, y hasta lograr su detención”.

Convivencia sana y organización

Luis Cevasco, fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, emitió en diciembre pasado la resolución 552/2018 en la que establece “el criterio general de actuación” e instruye a la Policía a detener vendedores ambulantes, trapitos, y cuidacoches, entre otros trabajadores, bajo la acusación de desobediencia y resistencia a la autoridad.

Sin embargo, pese a todos los intentos de desalojar a los trabajadores, Guaraz remarcó a El Café Diario que “el lugar de los vendedores ambulantes y los manteros fue, es y seguirá siendo la calle, porque en la calle está el medio de subsistencia. Además, el gobierno nunca nos dio una solución a la precariedad laboral”.

“Podrán ofrecernos galpones, pero el vendedor siempre estará en el espacio público (…) Se podrá discutir sobre venta ilegal, pero los discursos son discursos y la realidad pasa por otro lado. A pesar de ser el colectivo más golpeado en el país, junto con los mapuches, con técnicas antiterroristas y todo el aparato ilegal, los trabajadores  volvieron a la calle”, destaca el referente gremial.

El Gobierno utiliza a la Justicia para legitimar la ilegalidad de un Estado terrorista y la violencia es la única herramienta que tiene la Derecha para implementar sus planes; pero se la puede derrotar con organización”

Omar Guaraz opina que “a Larreta le preocupa la experiencia de los manteros por una sencilla razón. Es una experiencia que, de replicarse en distintas luchas del país, la ciudadanía entenderá que la única herramienta que tiene la Derecha para implementar sus planes es la violencia, y ésta puede ser derrotada a partir de la organización”.

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