Fundación FIFA, el nuevo centro de operaciones de Macri

Tiempo estimado de lectura: 5 minutos Presidente de la Fundación FIFA. Padrino y apadrinado, Mauricio Macri ya tiene nuevo centro de operaciones para monitorear sus negocios.

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Por Pablo Kulcar (pablokulcar@hotmail.com)

La Fundación FIFA se creó en marzo de 2018 como entidad independiente para contribuir a la promoción de un cambio social en lugares donde la realidad sólo le ofrece carencias a sus habitantes. También para recaudar fondos destinados a la rehabilitación y reconstrucción de infraestructuras deportivas dañadas o destruidas por catástrofes naturales. Esto, con la idea de que organizaciones no gubernamentales de esos propios lugares solicitaran financiamiento para encarar respuestas a determinadas y variadas necesidades.

Dentro de lo que la FIFA (Federación Internacional del Fútbol Asociado) considera necesidades a corresponder, se encuentra la educación, la salud y la construcción de emprendimientos para el desarrollo del futbol. También en su ideario está dar respuesta al problema de los refugiados y su hacinamiento, a la igualdad de género, promocionando en este caso el fútbol femenino como un ejemplo de equiparación de derechos. Para todos estos ítems tienen lo que se llama Programa Comunitario y Programa De recuperación. Este último apoya a comunidades golpeadas por desastres naturales o eventos inesperados.

La Junta de la Fundación FIFA, que está liderada por el presidente Gianni Infantino, supervisa la consecución de estos objetivos de responsabilidad social. También suma a las tareas a personalidades del deporte que, en su rol de leyendas, serán imagen y punta de lanza en la concreción de este ambicioso armado. El objetivo de la Junta es representar a un amplio espectro de partes interesadas en cada país o región, dueñas de una experiencia sólida en el campo del desarrollo social.

Componen la Junta inicialmente el propio Gianni Infantino y Sonia Fulford, miembro del Consejo de la FIFA y vocal de la Junta de la Fundación. Sin embargo, el presidente de la FIFA y presidente de la Junta de la Fundación, Gianni Infantino, anunció hace días atrás la designación sorpresiva e inesperada del ingeniero Mauricio Macri como presidente ejecutivo de la Fundación FIFA.

Perfil «ideal»

Los directivos de la Fundación basaron la designación en la larga trayectoria en altos cargos de la política y del fútbol que el ex presidente de la República Argentina ostenta. Macri fue presidente del Club Atlético Boca Juniors durante 12 años (1995-2007). Se considera dicho período exitoso para el club xeneize en lo referente a logros deportivos, ya que el club consiguió 17 títulos, de los cuales 11 fueron internacionales.

«Mauricio tiene el perfil ideal para liderar este proyecto, que quiere poner el fútbol al servicio de la sociedad. A través de su experiencia conoce el rol central que tiene la educación para el futuro de nuestras sociedades y, como dirigente de uno de los clubes de fútbol de mayor éxito, sabe la fuerza y la pasión únicas que genera nuestro deporte”, argumentó Infantino para explicar la decisión.

Además, la FIFA tiene el objetivo de recaudar, junto con socios de todo el mundo y de diferentes sectores, 1.000 millones de dólares para invertirlos en programas educativos. Como su Programa Fútbol para las Escuelas, al que ya asignaron un presupuesto anual de 100 millones de dólares. Esto es sólo un comienzo. La intención es incrementar este caudal de plata so pretexto de fomentar el fútbol en lugares donde todavía no ha explotado comercialmente. Intentar que el desarrollo del fútbol genere en Asia o África políticas de inserción social de un universo de consumidores.

«El fútbol tiene la ventaja de llegar a millones de jóvenes y enseñarles valores y herramientas que les van a servir para toda la vida y para sus trabajos en el futuro, como el trabajo en equipo, el esfuerzo y el respeto por el otro. Además, a través del fútbol, se pueden abordar temáticas más complejas, como la violencia, el uso de drogas o la obesidad”, agregó Infantino.

Macri mostró gratitud. “Agradezco al presidente Infantino por esta muestra de confianza y por darme la oportunidad de combinar mis tres pasiones: la educación, el fútbol y trabajar por los jóvenes, para que tengan un mejor futuro». A partir de ahora presidirá una entidad cuyo presupuesto superó en 2019 los 8.000 millones de dólares anuales y está previsto que crezca anualmente de manera exponencial.

Un plan tejido con esmero

Mauricio Macri coló el fútbol en la reunión del G-20 que se realizó en Argentina en 2019, al invitar al presidente de la FIFA Gianni Infantino. Tras esta aparición sorpresiva se ubicaban las aspiraciones que tenía para que el país organizara la Copa del Mundo de 2030, la del centenario de los mundiales. El máximo directivo del órgano rector del fútbol mundial intentó camuflarse como un simple representante de una asociación deportiva, pero la anécdota quedó registrada cuando se le descubrió en compañía de Christine Lagarde, en aquel momento máxima responsable del FMI (Fondo Monetario Internacional).

La realidad marca que la FIFA es una de las multinacionales más importantes del mundo. Basta con saber que tiene más naciones afiliadas que la mismísima ONU (Organización de las Naciones Unidas). En ese contexto, la invitación de Mauricio Macri quiso ser mucho más que un simple gesto. Buscaba mostrar una paridad conceptual en cómo se debe ver el fútbol a nivel político y ese punto de mira ha terminado derivando en su nombramiento al frente a la Fundación FIFA.

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Mauricio Macri, nuevo presidente de la Fundación FIFA.

Adalid de la exclusión

Todo el arco del futbol argentino, salvo excepciones, mostró su desacuerdo con la medida. Primero por inconsulta, ya que la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) es socia y miembro de la FIFA y tiene derecho a expresar sus dudas o no, en la nominación del Ingeniero a un cargo como el que ha obtenido.

Las dudas se basan en las políticas que Mauricio Macri implementó como gobernante en el orden del deporte nacional. Si hay alguien que está lejos de ver al deporte como un complemento de la educación, ese es el ingeniero expresidente. Durante su período de gobierno los clubes de barrio fueron directamente incivilizados. Su insistencia en el concepto de la rentabilidad y en un desprecio histórico por las organizaciones sin fines de lucro fue constante. Conceptos básicos en su gestión que excluyeron a toda actividad que no mostrara una capacidad mínima de autofinanciación. No reparó en absoluto en el rol social que ejercen los clubes para contener a millones de niños rescatándolos de la calle.

Como dirigente, Mauricio Macri ha fomentado siempre la privatización del fútbol. El máximo organismo rector de la actividad ahora dice haber elegido a un impulsor del desarrollo, de la educación y la integración. Se trata de la misma persona que intentó dejar a todos los clubes sin el único motor que puede traccionar recursos y derivarlos en políticas sociales.

El juego del fútbol profesional y su comercialización, de esto se trata lo que la FIFA sostiene como válido: generar cada vez más recursos en un circuito cuya mecánica es alimentar a intermediarios en la circulación del dinero a través de negocios particulares, con dirigentes de las distintas asociaciones de fútbol de cada país miembro quedándose con vueltos, haciendo favores direccionados por intereses políticos o económicos. Un flujo de dinero que arremete con fuerza y poder y seduce la megalomanía de los directivos del futbol mundial. Es decir, un gran lavadero de dólares. Cuando el dinero fluye a discreción, es imperiosamente necesaria la construcción de una careta que esconda las intenciones verdaderas. Macri ha demostrado en los últimos años por varias razones ser el hombre perfecto para ello.

Por último, se da una contradicción. Mientras la tarea social necesita inevitablemente de parte de quien la realiza una sensibilidad sobre las necesidades que se intenta remediar, las políticas económicas desarrolladas por el expresidente Mauricio Macri a nivel nacional en los últimos 4 años no han tenido otro fin que reacomodar la única estructura por la que él muestra sensibilidad. Sus propios negocios. La Fundación FIFA le brindará un nuevo centro de operaciones, todo indica que exento de estrictas auditorías.

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