Federico Chironi, gurú digital con patente centennial

Tiempo estimado de lectura: 7 minutos Federico Chironi es un abanderado de los nuevos emprendedores que se abren camino como consultores de empresa. Claves para convertirse en gurú digital.

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Tiempo estimado de lectura: 7 minutos

Por Julio Jerusewich (jjerusewich@hotmail.com)

Federico Chironi se crió entre cosechadoras y tractores, escuchando infinidad de veces lo que se hablaba de las actividades como productor agropecuario de su familia. El perfume a pastizal instalado en el olfato. «El sueño de mi papá era que fuese productor agropecuario. Es más, en 2008 cuando tenía 15 años, compró una de las primeras cosechadoras computarizadas», recuerda en cámara lenta.

25 De Mayo es uno de los 135 partidos de la Provincia de Buenos Aires, a 80 km de la Ciudad de Buenos Aires. Allí nació y vivió hasta los 18 años. «Mi infancia la desarrollé en una escuela rural que estaba a 2 kilómetros de mi casa. Me levantaba a las 5 de la mañana y luego mi mamá me acompañaba a la escuela 14, que fue donde hice la primaria».

Juvenilia

«Es que Federico dentro de poco va ser grande y se va a subir a una cosechadora», decía Juan José, su padre, quien le ponía el moño con sus palabras al obsequio de su hijo. Sin embargo, Federico, en medio de esas salidas por trámites, empezaba a mostrar inquietudes por el costado electrónico de las cosas, el armado y desarmado, y de forma paralela hacia los números.

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Federico Chironi, junto a su hermana y su abuela.

«Recuerdo el lugar donde se almacenaban los granos, las semillas, los insumos de fertilizantes». Ahí veía la su relación con el ingeniero agrónomo y con Cristian, el contador de la empresa. «Con él conversaba mucho ya que me fascinaba el tema de la administración financiera. Eso fue lo que me empujó a pensar en ser contador público», evoca.

«En el campo sentía esa libertad de contemplar el horizonte. Desde chico fui una persona que se interesó por la lectura, especialmente por la tecnología». Es este Federico modelo 2020, quien fija la vista en un punto allá a lo lejos en el monte de eucaliptus y otros frutales y ve al pibe que pasaba largas horas tirado en una hamaca paraguaya, con su primera notebook, la que recibió a los 13 años. Y otras veces con libros. En definitiva ese fue el disparador para abrazar la lectura. Allí se cruzaron la necesidad de incorporar conocimientos y la pasión por la tecnología.

«Recuerdo puntualmente el centro del diccionario enciclopédico de la escuela primaria a la que asistía. Allí se detallaba la anatomía del cuerpo humano y demás. Y también había una parte que decía Computación, donde hablaba qué era el Windows, se explicaba el software, el hardware, las partes internas de un PC», desmenuza.

Tiempo de siembra

El día de campo ofrece su paz, sonidos de pájaros, innúmeras tonalidades de verdes. Aunque más tarde, en la casa de los Chironi, la escena se transformaba. «El tendido eléctrico no llegaba a nuestro domicilio, por lo que teníamos que sustentarnos con un grupo electrógeno que nos proveía de luz por la noche, y de faroles a gas. Recuerdo que cuando empecé a estudiar informática. Lo que hacía era leer los libros que había en la escuela a la que concurría, o los que mis padres me compraban cuando se podía. Entonces yo los leía y acumulaba información para después sentarme durante las 2 horas y media que la PC me permitía trabajar, aplicando lo que había asimilado de forma teórica«.

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Federico Chironi, a la izquierda, junto a alumnos durante la Feria de Ciencias y Tecnologia 2019, en la que lideró un proyecto como docente y asesor.

Cuando la noche se metía en su casa reduciendo todo a sombras, se activaba el grupo electrógeno. «Fue un esfuerzo grande porque todo el secundario (2007-2012), viajaba desde las 6 de la mañana hasta ingresar al colegio a las 7.45 AM, ya que era uno de los alumnos que vivía más lejos. Y la hice prácticamente sin internet y porque además la red a la escuela tampoco llegaba», señala.

Durante la primaria, la segunda parte del día de Federico Chironi continuaba con la merienda que antecedía a las tareas. «Después salíamos a caminar con mi hermana por el campo. De hecho me gusta mucho caminar. A veces venía un vecino que vivía a unos 4 o 5 kilómetros para andar a caballo, o jugábamos en el monte a los supermercados con paquetes que llenábamos con tierra. Mis momentos de distracción se daban cuando estaba en contacto con la naturaleza. Era algo inherente a mi vida. Pensar que en aquel tiempo no lo consideraba relevante, como sí hoy, desde un departamento en Capital y en medio de una cuarentena», añade a la distancia, dándole vigor a ese pasado.

Experto en Gastronomía e Informática

Pero a Federico Chironi la llama de la vocación se le pudo haber encendido en hornallas de cocina. «Cuando era chico me gustaba mucho jugar con ollas. Sucede que mi abuela Sara vivía con nosotros, y a mí me gustaba cocinar con ella. En algún momento apareció la carrera de chef mirando el futuro, de hecho me encanta cocinar. Mi casa es un lugar que los fines de semana tiene muchos amigos con el pretexto de un asado». Y destaca que le dedica mucho empeño también a las comidas gourmet y los postres. «Recuerdo en flashes de mi infancia que mi papá criaba lechones y realizábamos carneadas. Teníamos gallinas, cerdos, ovejas y además una huerta».

Pero Federico jamás se olvidó de la etiqueta que le había puesto a su relación con la informática. Pasión. Ni más ni menos que el combustible para inflar de fuerza a los sueños. «A la par de los conocimientos de contaduría que iba asimilando, y mientras estimulaba mi lado creativo acompañando a mi abuela en la cocina, siempre estaba haciendo cursos de Office y reparación de pc».

En 2010, a los 14 años se certificó como Operador Informático por Microsoft vía web y fue finalista de la Olimpíada Informática (entre alrededor de 100 competidores del país). Al año siguiente llegó el Programa Conectar Igualdad que impulsaba el gobierno, y justo en la región no había operadores informáticos, motivo por el que la directora de su escuela le propuso serlo.

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Federico Chironi, segundo desde la izquierda, junto a otros asistentes, durante un Master sobre Economía en el Siglo XXI, realizado en Chile.

«Fue el trampolín para que durante mi cursada de quinto año comenzara el ingreso para ser Contador Público en la Universidad de Buenos Aires. Pero pasó algo. Un enorme signo de interrogación, previo al viaje de egresados de sexto año. Me pregunté para qué me había involucrado tanto en el mundo de la informática, incluso ya había hecho trabajos que me habían dejado mis primeros sueldos. Fue el quiebre. Allí parió la decisión», indica Chironi.

Lejos de los prejuicios

En la casa vivía con su abuela, su papá, su hermana, y su mamá. Serafina, o Sara, como le decían a la abuela, lo apoyó siempre. Fue quien le regaló su primer libro de informática, al margen que Juan José le había obsequiado su primera computadora. «Él siempre miraba la relación que yo tenía con la compu, como un juego, qué sé yo, como decir, ‘tu hijo tiene la playstation para que se entretenga’. En su momento él lo tomó así. Como que se trataba de un pasatiempo, pero que al final de cuentas, él interiormente pensaba que yo iba a trabajar con una cosechadora».

Juan José escapa de la imagen pertrechada en gestos duros que define el estereotipo del hombre de campo. No sólo que tomó de manera natural la elección de su hijo sino que hoy en día intercambian ideas con temas como la explotación del campo. «En mi familia, desde que tenía 2 años charlamos este tema. Que cada uno hiciera lo que quisiese, incluso mi papá se inquieta mucho cuando se habla de temas que no deberían avivar polémicas, como si el estado de deconstrucción actual de muchos prejuicios hubiese sido abrazado mucho antes por toda la familia».

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Federico Chironi, abanderado de la nueva generación de emprendedores.

«Él considera como algo natural muchas de las transformaciones sociales, propias de la evolución del mundo. En general somos una familia muy abierta». Juan José Chironi supo de resiliencia cuando no se hablaba tanto de éstas historias. «La peleó mucho desde muy chico y tras haber conocido a mi mamá, tuvieron que esforzarse mucho para conseguir lo que lograron, sin dudas que con el amor como base», concluye Federico.

Licenciado en Informática y a una tesis de serlo en Marketing, sus habilidades emergen en cuatro vértices: Docente, Desarrollador Web, IT Project Manager para pymes y Marketing Digital.

Tras el segundo puesto en las Olimpíadas Informáticas, los avances de éste joven de 25 años, no se detuvieron. En julio de 2012 fue docente de ‘Nuevas Tecnologías’ en una escuela de secundaria de adultos; en abril de 2019 regresó a la actividad docente como profesor del espacio Programa de Desarrollo y Manipulación de Datos, en 5to año de escuela Secundaria.

Ingresó en el ‘Founder OSTIC Group’ en julio de 2016, empresa en software y hardware para individuos y pymes. Desde septiembre de 2018 fue responsable de la Consultora a la que llamó ‘Help TIC Go’, que incluye técnicos a domicilio, asesoría de software para cada proyecto personal  y capacitación tecnológica a pymes. En octubre de 2019 fue parte de la agencia de marketing ICMKT, (rama de OSTIC) hasta llegar a abril de este año, con su lanzamiento como emprendedor digital.  

FEDERICO CHIRONI, UNA CARRERA IMPACTANTE
2010Finalista de las Olimpíadas Informáticas
2012Profesor en ‘Nuevas Tecnologías’
2016Master en  Marketing Digital en The University of Texas Arlington
2017Master en Google Analitycs
2017Master en Google Adwords
2018CEO de la Consultora ‘Help TIC Go’
2019Senior Seller en Publicidad Digital
2019Profesor en Programa de Desarrollo y Manipulación de Datos

En esta era en la que sobreabundan los perfiles de Facebook e Instagram, pocos consiguen causar impacto con una imagen profesional sólida, pero que también mezcle los hobbies, es decir, que humanice el perfil. Federico Chironi entiende el marco de transición tecnológica que se vive desde la base de tres elementos fundamentales: pasión, actitud y determinación. No propone, sino que provoca al sistema con la pregunta. ¿Hoy se puede hacer todo online? Claro que sí. Se trata del pasaje de lo offline a lo online. Allí pone el acento.

Con estrategias de contenido como ancla. Etiquetando los productos con función online y el brandbook como puente tan esencial como quienes deben salir a la calle en esta cuarentena. Una cuarentena que vino para cambiar los paradigmas en materia de comercialización. Segmentar y direccionar al público es una de las ramas que necesitan ser sacudidas para capturar frutos mediante un tamiz analítico que permita calibrar mejor. Una vidriera virtual en modo shopping para automatizar el proceso de venta.

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5 comentarios en “Federico Chironi, gurú digital con patente centennial

  1. Exelente fui su directora en la SEC 2 Paraje El Arbolito. De Roque Pérez. Y le di la oportunidad con el programa Conectar Igualdad. Responsable, comprometido, y muy perseverante. Mis felicitaciones

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