Enric Corbera

Enric Corbera

Enric Corbera: “El cambio siempre se produce desde adentro hacia afuera”

El psicólogo catalán es el creador de la Bioneuroemoción, un método que estudia la relación entre las emociones, la mente y el cuerpo para lograr un mayor bienestar. Es embajador de la Paz reconocido por la Unesco.

Por Lola López Quai (Lola.elcafediario@gmail.com)

Licenciado en psicología y naturópata,  Enric Corbera promueve una visión holística del bienestar al considerar que los pensamientos, las emociones y las creencias influyen en el cuerpo y el entorno.

En los últimos 10 años ha formado en Bioneuroemoción a más de 25.000 personas de todo el mundo en el ‘Enric Corbera Institute’, una institución avalada por la Universidad Iberoamericana de Torreón, en México.

Prolífico autor, a través de sus libros ofrece respuestas para todas aquellas personas que no creen en las coincidencias y quieren elegir cómo vivir. Algunos de sus títulos publicados son ‘Curación a través de un Curso de Milagros’, ‘El arte de desaprender’, ‘Yo soy tú’, ‘Un método para el bienestar emocional: Bioneuroemoción’, ‘El soñador del sueño’, ‘Emociones para la vida’ y ‘Encuentros con mi alma’. En un alto en su actividad, Corbera charló con El Café Diario.

¿Cómo es eso de que sólo vemos lo que está en nuestra mente?

Nuestros sentidos son receptores de sonidos, colores, imágenes, olores… pero son sólo eso, receptores. Lo que define lo que vemos es la interpretación que hacemos con nuestra mente.

¿Un ejemplo?

Cuando vemos un alfabeto chino o árabe no vemos letras sino líneas aleatorias y aparentemente sin orden ni sentido. No podemos ver las palabras porque nuestra mente no es capaz de interpretarlas, y esto nos sucede continuamente: la experiencia y el conocimiento previo es lo que determina lo que somos capaces de percibir.

¿Por qué es importante evitar los juicios para tener la mente calma y ser felices?

Porque al emitir juicios estamos identificándonos con una idea y rechazando otras, lo cual nos impide ver de una forma justa y completa aquello que estamos juzgando. Muchas veces somos esclavos de nuestras creencias, somos usados por ellas más que ellas por nosotros.

¿Cómo se hace para tener una mente flexible?

Observando nuestros juicios sin identificarnos con ellos. Esta flexibilidad y adaptabilidad será la que nos permitirá vivir con calma y felices ante los cambios ambientales y contextuales de la vida.

Muchas veces somos esclavos de nuestras creencias, somos usados por ellas más que ellas por nosotros”

¿De esto se trata la Bioneuroemoción?

Claro. Una de las principales técnicas que enseñamos es a detectar los juicios que afectan nuestro bienestar y a cambiar nuestras creencias limitantes.

Usted dice que todo pensamiento crea realidad en algún nivel. ¿Nos lo puede explicar?

La realidad que cada persona experimenta es su percepción de eso que le ocurre. Somos energía y como tal atraemos y rechazamos otras formas de energía, llámense personas, situaciones o circunstancias. Nuestro pensamiento refleja nuestra vibración en un momento determinado y esta vibración se acabará manifestando en lo que vivimos.

¿Por qué cuesta tanto dejar de creer que lo que vemos en el exterior no tiene nada que ver con nosotros?

Porque conseguimos muchos beneficios secundarios con esta mentalidad. El victimismo nos proporciona atención y cuidados, dos alimentos esenciales para el ego.

Debemos indagar en los conflictos emocionales que vivimos y ver qué tienen que ver con nosotros. Esto no quiere decir no interactuar con el exterior, quiere decir cambiar el foco desde el cual actuamos”

Es decir que optamos por lo más fácil…

Es que resulta mucho más sencillo y cómodo señalar cosas del afuera y quejarse, porque hacernos cargo de algo que no nos gusta requiere una gran madurez emocional.

¡Pero quejarse no soluciona nada!

Así es y encima, al poner el problema afuera, esa comodidad se transforma en incapacidad para gestionar nuestras vidas. De este modo nos centramos en cambiar a los demás y en juzgar lo que nos rodea pero sin ser parte del cambio que queremos ver en el mundo. El cambio y la evolución siempre se produce desde adentro hacia afuera, no al revés.

Entonces, ¿siempre se trata de uno?

Y sí. Debemos indagar en los conflictos emocionales que vivimos y ver qué tienen que ver con nosotros. Esto no quiere decir no interactuar con el exterior, quiere decir cambiar el foco desde el cual actuamos.

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