El racismo asfixia al fútbol latinoamericano

Tiempo estimado de lectura: 4 minutos El repudio por el asesinato de George Floyd también se manifiesta en el fútbol. Sin embargo, en la región, el deporte acumula un largo historial de casos de racismo.

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Por Julio Jerusewich (jjerusewich@hotmail.com)

El asesinato de George Floyd, ciudadano afroamericano, por parte del policía Derek Chauvin, ocurrido en el estado de Minesotta (Estados Unidos), reavivó el racismo mundial. El odio racial, lejos de estar difuminado como restos de ceniza casi inerte, revela focos inflamables en varias partes del mundo. El repudio no cesa, y se hace escuchar incluso en el fútbol.

Marcus Thuram, defensor del Borussia Mönchengladbach aprovechó una de sus dos conquistas en la Bundesliga para apoyar su rodilla izquierda en el césped. La cuenta oficial de su club en la red social Twitter se hizo eco de este gesto con la frase: «Un momento especial»

Marcus, hijo del recordado lateral Lilian, campeón del mundo con la selección francesa en 1998, es un reconocido activista en la lucha contra el racismo en el fútbol. En 2016 había imitado el gesto del jugador de la NFL, Colin Kaepernick, cuando se arrodilló mientras sonaba el himno de Estados Unidos en rechazo del abuso de poder y violencia desprendida por fuerzas policiales. Estos episodios recuperan su vigencia en la memoria colectiva y resuenan con la coyuntura de estos días.

En América Latina, siempre muy pendientes de mirar la paja en el ojo ajeno, también hay y hubo situaciones de discriminación. La doble moral en la región llevó a archivarse centenares de causas que han quedado encajonadas. Sin embargo, ciertos hechos estigmatizantes que parecían haber echado raíces en la cultura futbolera, parecen haberse puesto en discusión.

Sanciones en México

La costumbre de las hinchadas mexicanas de insultar al arquero rival en el momento previo a un saque de arco ha obligado sanciones por parte de FIFA. En 14 ocasiones se escucharon insultos en las tribunas, y 14 fueron las sanciones, no sólo en partidos de la liga mexicana, sino también de la selección.

La FIFA estableció la modificación del artículo 13 del código disciplinario en julio del año pasado. Quienes manipulen el desarrollo o el resultado de un partido podrán ser castigados con un mínimo de 5 años y una multa de 100 mil francos suizos.

«Fue la porra del Atlas la que inició el rito, pero en aquel momento no tuvo una connotación homosexual. Es como decir ‘güey’ o ‘cabrón’. No necesariamente se insulta al destinatario. El problema es que se ha magnificado y sucede lo que sucede cuando te prohíben algo. Se lo desafía«, explica el periodista Gerardo Wario.

El escritor Héctor Salinas describe que «puto» es el último calificativo que antecede al asesinato de una persona gay. «La próxima vez que lo grites, recuerda que muchas personas oyeron lo mismo antes de perder su vida», señala. Los árbitros ya tienen la potestad de detener un partido y hasta de suspenderlo en caso que persistan esos gritos.

Multas en Colombia

En Colombia, durante septiembre de 2018, Lucero Álvarez, arquero uruguayo del Rionegro Aguilas, fue suspendido por ocho partidos al utilizar lenguaje racista contra Húbert Bodhert, entrenador del  Once Caldas. La multa económica trepó a 31.249.680 pesos colombianos (casi 8.500 dólares).

Otro arquero, Miguel Solís, de Santa Fe, denunció discriminación por parte de la parcialidad de Millonarios, en el marco del clásico bogotano. «Me gritaron simio, eso acá no puede suceder», expresó.

Racismo entre países vecinos

Entre Brasil y Argentina, los expedientes han llenado y siguen colmando ficheros. El más reciente data de marzo de 2020 escaso de fútbol a raíz de la pandemia de COVID-19.

En Florencio Varela, un hincha de Defensa y Justicia fue individualizado en la tribuna imitando los gestos de un mono ante los simpatizantes del Santos de Brasil en un partido de la primera fase de la Copa Libertadores. El club del sur de Gran Buenos Aires se despegó institucionalmente del gesto y lo repudió. Después expulsó al agresor.

En las finales de Copa Sudamericana de 2017, Independiente había sido sancionado con 15 mil dólares por la CONMEBOL a partir de actos similares de algunos de sus hinchas en el partido disputado en Avellaneda. En la vuelta en Río de Janeiro, los torcedores cariocas se vengaron bromeando con la tragedia del submarino ARA San Juan acontecida en esos días.

Y si de mal gusto se trata, cabe recordar al hincha de Nacional de Montevideo que durante la primera fase de la Copa Libertadores de 2018 se burló de los simpatizantes del Chapecoense, aludiendo a la tragedia aérea de 2016 en la que perdieron la vida casi todos los jugadores del equipo de Santa Catarina.

Otra vez con Santos como protagonista, Mário Lucio Duarte ‘Aranha’ Costa, arquero del peixe, fue víctima de apodos como macaco, que le lanzaron hinchas de Gremio de Porto Alegre en un partido de la Copa de Brasil de 2014. ¿Las consecuencias? El equipo gaúcho fue excluido del certamen. La joven identificada por las cámaras fue llamada a declarar y despedida de su empleo.

El árbitro Wilson Sampaio, eje de un polémico arbitraje en el partido de vuelta entre Boca y River por las semifinales de la Copa Libertadores 2019, fue suspendido en conjunto con los líneas por 90 días por haber desatendido las advertencias de ‘Aranha.

Recientemente se cumplieron 15 años del episodio que involucró a Leandro Desábato, por entonces defensor de Quilmes, con Grafite, delantero de Sao Paulo, quien lo acusó de haberlo discriminado en un partido de primera fase de Libertadores en el Morumbí de San Pablo. El juego había concluido 3 a 1 a favor de los paulistas, pero el calvario recién comenzaba para Desábato, que estuvo detenido 40 horas hasta que fue liberado tras el pago de una fianza.

El largo historial de casos locales

Uno de los episodios más cercanos data del 8 de marzo por la Primera B Nacional, cuando Arnaldo González fue expulsado por el árbitro Ariel Suárez en el partido que Nueva Chicago, su equipo, disputaba frente a Atlanta. González, camino a dejar la cancha, realizó gestos vinculados al kipá y a la circuncisión mirando a la platea de los hinchas locales. Recibió la sanción de 10 partidos.

Más atrás, se oyen los ecos desde la vieja tribuna de la doble visera en el estadio de Independiente, cuando los simpatizantes locales, acompañando la iniciativa de los barrabravas, le cantaban el himno nacional a los hinchas de Boca en junio de 1999.

También cabe recordar el episodio de la barrabrava de Boca arrojándole consoladores al arquero Carlos Fernando Navarro Montoya en septiembre de 2004, mostrando su despecho y venganza por el hecho de que el ‘Mono’ hubiera decidido jugar en el rojo. River tampoco se queda fuera de la lista. Uno de los cantos que nace genuino de la hinchada, alude a Boca como «negros de Bolivia y Paraguay».

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