Carola Bianco: “Matan a los chicos, se mueren y el Estado mira para otro lado”

Ha dirigido el Programa de extensión Niñez, Derechos Humanos y Políticas Públicas en la Facultad de Derecho de la Universidad de la Plata y desgrana con precisión la problemática infanto juvenil argentina.

Por Pablo Kulcar (pablokulcar@hotmail.com)

Carola Bianco es abogada y docente de Sociología Jurídica en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata. Especialista en los temas relacionados con la infancia y la adolescencia, durante 10 años dirigió el Programa de extensión Niñez, Derechos Humanos y Políticas Públicas de esa facultad.

En diálogo con El Café Diario, se refiere al proyecto del gobierno actual para reformar el Régimen Penal Juvenil propuesto por Mauricio Macri y su gabinete. En él se construye una identificación de la conexión juventud-pobreza-delito como claro dispositivo de estigmatización.

¿Cuál es la responsabilidad del Estado frente al tema de la niñez?

La responsabilidad es absoluta. Debe inclusive priorizar a la niñez sobre el resto de las políticas sociales. Esto surge de las normas jurídicas que el propio Estado se impuso al suscribir tratados internacionales al respecto.

Desde que Argentina aceptó en 1990 la convención Internacional sobre los derechos del niño y en 1994 cuando ingresó como parte del bloque constitucional. Antes ya se había suscripto a la Convención Interamericana de Derechos Humanos, en la que su artículo 19 nombra al propio Estado como garante reforzado, para todas las cuestiones que tienen que ver con la niñez. Esto parte del concepto que los niños y jóvenes tienen una autonomía que es progresiva y debe ser tutelada por el estado, responsable jurídico de los mismos. Debe colocarlos con otra jerarquía por sobre todo los demás.

¿La justificación de su ausencia es siempre la escasez de recursos?

El tema de los recursos es que no son ilimitados por lo tanto se debe direccionar su reparto. Se debe priorizar la niñez en situación de calle. Las niñas y los niños están expuestos a una vulnerabilidad extrema. Si las autoridades no aportan recursos, están discriminando en favor de aquellos que no presentan estas condiciones de indefensión.

Se debe priorizar a la niñez en situación de calle porque están expuestos a una vulnerabilidad extrema; si no se aportan recursos, se discrimina en favor de quienes no presentan condiciones de indefensión”

El país tiene todas las herramientas, y puede readjudicar partidas, reasignarlas, readecuando su presupuesto. La aceptación de estas normas implica dejar atrás una concepción vieja, donde la niñez era sólo cuestión de los padres y el estado solo controlaba cuando había ilícitos. El nuevo enfoque debe dejar atrás una cultura de instituciones para menores que están asociada solamente a lo judicial y a la separación de chicos de su entorno familiar, al que se culpa y acusa.

Es posible encontrar hogares transitorios que los contengan?

La normativa anterior de patronato es la que regula todo. El Estado incumple con la implementación de pautas que modifiquen la situación. Las ONG, escuelas o personas que quieren hacerse cargo de niños en situación de abandono, deben tener a mano un sistema de promoción y contención que les sea accesible.

Hay mucho desconocimiento, pero cuando algún sector se quiere involucrar, no encuentra las herramientas. Hasta ahora más que de “hacer” el Estado se obliga a “no hacer”, y así permite el accionar desregulado de la Policía frente a delitos, dentro de una contexto de criminalización fomentado por los medios de comunicación.

El Estado se obliga a “no hacer” y así permite el accionar desregulado de la Policía frente a los delitos, denotro de un contexto de criminalización que los medios de comunicación fomentan”

tags
Carola Bianco.

¿La sociedad elije depositar en ellos su idea de la maldad sin hacerse cargo de su participación?

Si, el principio de excepcionalidad debe establecer el cambio cultural. Proponer metas efectivas y consecuentes con las obligaciones que se tienen para con ellos. Hay constantes violaciones de derechos y normas, tendríamos que estar haciendo denuncias constantes. No tenemos la oportunidad de exponer estos temas en los medios con el tiempo y profundidad que requieren. Hay que demostrar que los preconceptos que se tienen sobre estos temas son una falacia. Y preguntarse por qué un chico está tan enojado como para matar.

Si lo vemos desde el lado jurídico, no se puede regresar a normas e instancias anteriores a los pactos firmados. Desde 1983 la edad de punibilidad son los 16 años. Recordemos que durante la dictadura eran los 14. No se puede volver por el principio de regresividad. La privación de la libertad debe ser excepcional, lo dice los artículos 12, 37 y 40 de la Convención de los Derechos del Niño. Es casi un catálogo de lo que hay que hacer cuando un niño está en conflicto con la ley. Se enumeran una cantidad importante de herramientas.

Hay que demostrar que los preconceptos que existen son una falacia y preguntarse por qué un chico está tan enojado como para matar; la Convención de los Derechos del Niño es un catálogo de herramientas”

La detención en cárceles, ¿ni por asomo modifica las estadísticas delincuenciales, verdad?

Está científicamente comprobado el fracaso que implica la entrada de los chicos en el sistema penal carcelario. Es totalmente ineficiente para modificar conductas o recuperar derechos. No baja la tasa del delito infanto juvenil, y la mantiene estable.

El sistema penal carcelario es totalmente ineficiente para modificar conductas o recuperar derechos, no sólo no baja la tasa de delito infanto juvenil sino que la mantiene estable”

A esta inutilidad tenemos que sumarle la crueldad de estos lugares, donde en pleno período de desarrollo personal, su socialización está referida a lugares donde las miradas y relaciones no son estrictamente conductas que ayuden a humanizarlos. Éticamente no podemos ser tan hipócritas, soportamos que el propio Estado se ausente de sus obligaciones y permita el encierro de los chicos en institutos que no puede controlar, con miles de fallas de seguridad, generando un daño irreparable respecto a su población.

tags
La docente y abogada Carola Bianco, en 2012, durante un programa de tv.

¿Cuál es el comienzo de una verdadera toma de conciencia?

Son imprescindibles los debates entre los organismos que trabajan estos temas. La represión parece ser la única solución orgánica que se implementa, la más fácil. Los que trabajamos con chicos vemos que se genera mucho daño, incluso para las propias fuerzas de seguridad hay un costo muy alto.

El sistema penal está colapsado y es incontrolable. El cambio es necesario hasta por una relación costo-beneficio. Actualmente la cantidad de crímenes contra los jóvenes es mucha. No sólo a manos de la Policía sino en el seno de sus familias, donde los abusos tienen a veces desenlaces dramáticos. Todo el sistema está roto. Nada está dando resultado.

No podemos ser tan hipócritas, soportamos que el propio Estado se ausente de sus obligaciones y permita el encierro de los chicos en institutos que no puede controlar, con miles de fallas de seguridad, generando un daño irreparable respecto a su población”

¿Se prefiere encasillar a los jóvenes en una especie de patología imaginaria y condenatoria, a ver si son sólo gente que necesita ayuda?

La sociedad está atravesada por relaciones de poder y hoy el niño es propiedad del adulto. Es muy difícil lograr que deleguen una parte de este dominio, ya que les produce placer ejercerlo. No puede ser que la voz del adulto se imponga siempre por sobre la del chico. Que el cuerpo del adulto se imponga siempre sobre el del más débil.

Pero existe una contracara, que se muestra, cuando se empieza a devolver y respetar el protagonismo que los niños y los jóvenes merecen tener. Se encuentran nuevos caminos que son esperanzadores. Las cosas que suceden son hermosas cuando nos relacionamos de otra manera, desde otro lugar. Cuando trabajamos con ellos y los escuchamos, reconocemos su sabiduría, la misma que tuvimos nosotros en nuestra niñez.

No puede ser que la voz del adulto se imponga siempre por sobre la del chico, que el cuerpo del adulto se imponga siempre sobre el del más débil; el Estado debe nombrar más operadores de calle bien remunerados que atiendan a los chicos en estas situaciones”

La convicción de nuestro trabajo viene de nuestros propios logros. La cosificación de la chica y del chico es el tema central. En eso ayudan los medios de comunicación, dibujando un perfil de personas aberrantes, demonizándolos. Nosotros nunca vemos ese monstruo que nos describen. Vemos personas, niños y jóvenes con quienes dialogar. Quieren que se los escuche porque tienen cosas para decir.

Si el Estado nombrara operadores de calle bien remunerados, que atendieran a los chicos en esas situaciones extremas, si hubiera más salitas de salud, más maestros, más proyectos de vida, la cárcel quedaría cada vez más lejos y la niñez sería ese tiempo especial para vivir con plenos derechos y garantías para crecer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *