‘Canción sin miedo’, la voz de las que ya no están

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos Escrito por la mexicana Vivir Quintana, el tema ‘Canción sin miedo’ se ha convertido en un himno feminista latinoamericano, que exige justicia por las mujeres que han sido víctimas de violencia de género.

¿Te gusta? Compartilo
Tiempo estimado de lectura: 3 minutos

Por Fernanda Galarza (fernandagafi@gmail.com)

Las calles están abarrotadas de mujeres exigiendo justicia por las que ya no están. Hay monumentos pintados, destruidos, ventanales hechos añicos, señaléticas por el suelo. Todas están presentes, abuelas, madres, hermanas, amigas, gritando al unísono «¡justicia! Nos faltan Fátima, Andrea, Diana, Ingrid…». Ninguna se ha cansado de exigir, las lágrimas no cesan y el dolor se vuelve más profundo.

Cientos de elementos policiales se interponen entre esculturas y manifestantes, hay forcejeos, se escuchan palabras altisonantes, gritos de una calle a otra. Unas dirigen actividades, otras se encargan de abrir paso. Las autoridades siguen llamando refuerzos. Hacen hasta lo imposible para resguardar el patrimonio, mientras que las denuncias por las desaparecidas y asesinadas, quedan en el olvido.

tags
Vivir Quintana.

Suenan los acordes de la canción

Los medios exponen la situación y muchos manchan el sentido del movimiento con los mensajes equívocos en sus textos. Las opiniones de la gente son diversas, pero la mayoría coincide en que «es un circo». Nadie es empático y tampoco pretenden llegar a serlo. No hay una fecha exacta para decir que esto sucedió, cada marcha es lo mismo y cada día faltan más.

Mientras, a lo lejos se escucha una guitarra y un coro, nadie sabe qué sucede, pero se mantienen atentos al ritmo de aquella canción. No hace falta ser mujer para que se erice la piel al escuchar los primeros acordes que le ponen música a la indignación, al hartazgo, a las voces anónimas pero, por sobre todo, al dolor que reside en todos los corazones.

El tema que suena es ‘Canción sin miedo’ y su autora es Vivir Quintana. Su letra es un llamado a la revolución de las consciencias. Un estandarte, un rumor que se hace fuerte y se convierte en un grito que clama justicia. Es que aquellas primeras estrofas resuenan alto. «Que tiemble el Estado, los cielos, las calles / Que tiemblen los jueces y los judiciales / Hoy a las mujeres nos quitan la calma / Nos sembraron miedo, nos crecieron alas». Ninguna de las presentes conocía la canción, pero la historia sí.

Canción inspirada en un caso real

Vivir Quintana es orgullosamente mexicana. Nació en el desierto que rodea a Francisco I. Madero, creció en La Laguna, y ahora es la voz de millones de mujeres. Su canción es una bandera de lucha. El tema ‘Canción sin miedo’ es un homenaje póstumo para una amiga que encontró la muerte en manos de un hombre, desde entonces, la palabra feminicidio ronda su cabeza.

«Siempre que me preguntan por la inspiración de ‘Canción Sin Miedo’ siento algo raro, porque al final de cuentas es verdad que me inspiré en todo lo que está pasando en nuestro país actualmente. También porque este año se cumplen diez años de que una de mis mejores amigas fue víctima de feminicidio», dice la cantautora.

tags
Vivir Quintana y Mon Laferte en el Zócalo de Ciudad de México el Día de la Mujer.

La canción llegó a oídos Mon Laferte, artista chilena que le ha cantado al desamor, pero que de igual forma ha reprobado la violencia machista. En una entrevista, Quintana recuerda que un día, al llegar a Madero, recibió un mensaje por Whatsapp de la cantautora chilena pidiéndole que hiciera una canción que hablara de los feminicidios, «era un sentimiento colectivo que yo ya tenía tiempo viviendo; era momento de sacarlo», concluye.

Himno feminista de Latinoamérica

Este tema ha tenido alcances inigualables. Vivir dice que aún resuena en sus oídos el coro de miles de mujeres entonando la ‘Canción sin miedo’ en el Zócalo Capitalino el Día de la Mujer. La coahuilense no cabe de la emoción, pero se apaga, porque lo que denuncia no sabe a éxito. «A cada minuto de cada semana, nos roban amigas, nos matan hermanas, destrozan sus cuerpos, las desaparecen, no olvide sus nombres, por favor, Señor Presidente».

Hoy se ha convertido en el himno feminista de varios países en Latinoamérica, uno que seguirá resonando al rugir sonoro del amor.«Cantamos sin miedo, pedimos justicia/ Gritamos por cada desaparecida/ Que resuene fuerte: ¡Nos queremos vivas!/ Que caiga con fuerza el feminicida/ Yo todo lo incendio, yo todo lo rompo/ Si un día algún fulano te apaga los ojos/ Ya nada me calla, ya todo me sobra/ Si tocan a una, respondemos todas».

¿Te gusta? Compartilo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *