Burnout, protagonista de la pandemia

Tiempo estimado de lectura: 4 minutos Muchas personas han sabido adaptarse al home office, pero no han podido evitar el síndrome del trabajador saturado. Cómo sobreponerse al burnout.

Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

Por Mariana Maidana (marianamaidana.elcafediario@hotmail.com)

Con el aislamiento social, preventivo y obligatorio estipulado por el Gobierno desde marzo por el coronavirus, muchas personas debieron adaptarse a trabajar desde su hogar, lo que introdujo múltiples cambios en el quehacer laboral y la vida cotidiana. Entre otras cosas, modificó algunos de los síntomas del burnout o síndrome del trabajador quemado, porque si bien la pandemia no provoca este cuadro, sí ha cambiado sus manifestaciones.

tags
Una de las dificultades que plantea el home office es la extensión de la jornada laboral.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el burnout es una enfermedad asociada al estrés laboral crónico que implica un desgaste emocional, físico y mental en quien padece su trabajo por sobre su vida personal.

Nuevos síntomas

De acuerdo a un estudio realizado por Gympass, una plataforma de bienestar corporativo que trabaja junto a las empresas para mejorar la salud de los empleados, los síntomas de este síndrome se modificaron por la pandemia. El departamento de comunicación de esta empresa explica que muchos argentinos revelan que si bien han mejorado su productividad con la modalidad del home office, también se han visto superados por un aumento de horas en su jornada laboral, lo que les ha terminado afectando emocionalmente.

Entre los signos de este síndrome que se han adaptado al contexto de pandemia, según el estudio de Gympass, se destacan la dificultad para poner límites, la inseguridad y desmotivación en el trabajo, el sentimiento de exclusión de la empresa -no se lo incluye en las reuniones virtuales– y la dificultad para separar la vida laboral de la personal.

tags
La multiplicidad de tareas contribuye al estrés laboral.

Por su parte, la licenciada en Psicología María Cecilia Bacigalupo (MN 47177) agrega en diálogo con El Café Diario que, durante la cuarentena, los síntomas del burnout se han potenciado. «El cambio de rutinas, las situaciones propias del hogar, los roles familiares y la distribución del trabajo doméstico, se suman a la incertidumbre y a la tensión que dan lugar a nuevas formas de preocupación en el trabajador», explica la profesional. Del mismo modo, agrega que para muchas trabajadoras y muchos trabajadores el home office implica encontrarse con nuevas plataformas digitales, lo que representa todo un desafío.

A su vez, Bacigalupo plantea que la irritabilidad, el cambio de humor, el agotamiento mental y la falta de energía son los síntomas que más presentes están durante el aislamiento y los responsables de que los trabajadores tengan menor rendimiento laboral. Por eso, para evitar el burnout recomienda «no sobrecargarse de trabajo, permitirse tiempos de socialización, tomarse un descanso todos los días de la tecnología, nutrir el lado creativo o reanudar un pasatiempo favorito. A la vez, es fundamental reconocer que algo no está bien para poder pedir ayuda profesional».

tags
El agotamiento mental y la falta de energía son síntomas claros de burnout.

Y ahora, ¿qué?

Cuando una persona ya presenta los síntomas relacionados al síndrome del trabajador quemado, hay que tomar algunas medidas en el quehacer laboral. Al respecto, Bacigalupo sugiere delimitar tareas, organizarse, hacer una escala de prioridades, permitirse tiempo para descansar y relajarse, así como también generar espacios que permitan controlar la ansiedad. Para estas últimas recomienda hacer actividades en las que haya una conexión con uno mismo como la meditación y el yoga, entre otras.

En primera persona

Justamente, Hugo Lorente, profesor en Deva Centro de Yoga, señala que es docente de yoga como consecuencia del síndrome de burnout. Resulta que su antiguo empleo lo enfermó al punto de no poder trabajar más, ya que perdía la noción del espacio y del tiempo, y además se sentía muy angustiado y triste: «era como si me hubieran puesto en una habitación oscura y cerrada, en la que no encontraba ni la puerta ni la ventana para salir».

A partir de este acontecimiento personal, Lorente le dio un giro a su vida. Comenzó a practicar el yoga y después a dar clases para ayudar a otras personas que pasaban por lo mismo que él. En ese sentido, describe al yoga como una práctica que ayuda a vivir la vida en sintonía con la naturaleza y que, a través de las diferentes posturas físicas, ayuda a conectar el cuerpo con la respiración y la mente, lo cual es muy beneficioso para las personas que sufren burnout.

tags
El home office interfiere y afecta la vida cotidiana de toda la familia.

Por otra parte, Lorente cuenta que las personas que llegan a sus clases con este síndrome presentan problemas físicos como dolor de cabeza intenso, dolores en las articulaciones, problemas en la columna y muchas veces hasta se les dificulta dormir por las noches, así como también mucha preocupación en torno a su trabajo.

Es por esto que recomienda realizar varias veces al día movimientos en la zona alta de la espalda, cuello y hombros, así como también alimentarse de forma saludable, tener una actitud positiva frente a la vida y llevar a cabo técnicas de respiración para calmar la ansiedad de forma tal que se pueda evitar la sobrecarga de trabajo.

Deja una respuesta