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La escritora Agustina Baszterrica. (Foto Pablo José Rey).

Agustina Bazterrica: “Naturalizamos la violencia”

Tiempo estimado de lectura: 5 minutos Agustina Bazterrica, autora de ‘Cadáver exquisito’, revela que su inspiración nace en el capitalismo, sistema que naturaliza la violencia.

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Tiempo estimado de lectura: 5 minutos

Por Mirtha Caré (eme.elcafediario@gmail.com)

Agustina Bazterrica es Licenciada en Artes y escritora. Y como tal, ya ganó varios premios, entre ellos el Municipal de la Ciudad de Buenos Aires Cuento Inédito 2004/5, el del Concurso Latinoamericano de Cuento Edmundo Valadés (México, 2009) y el Clarín Novela 2017 por su exitoso ‘Cadáver exquisito’. Antes de ese gran salto, publicó la novela ‘Matar a la niña’ (2013) y el libro de cuentos ‘Antes del encuentro feroz’ (2016).

Cadáver exquisito’ vio la luz en diciembre de 2017 por el sello editor Clarín-Alfaguara. Desde entonces la novela fue traducida a los idiomas chino, alemán, inglés, francés, finés y, pronto, podrá leerse en alguna lengua más. Se espera también la adaptación del libro, cuyos derechos ya fueron cedidos a una serie televisiva. Y en abril de 2020 Alfaguara reeditará sus cuentos en el libro ‘Diecinueve garras y un pájaro oscuro’.

Además, Bazterrica es gestora y curadora cultural, junto a Pamela Terlizzi Prina, del Ciclo de ArteSiga al Conejo Blanco, y coordina talleres de lectura y escritura con Agustina Caride. Como persona agradecida que es, aceptó la propuesta de El Café Diario y dedicó su tiempo a responder nuestras preguntas.

¿Qué es lo que menos le gusta de escribir?

El no escribir. El hecho de no estar escribiendo de manera concreta. Trataré de explicarme. Cuando tengo una idea paso un período largo investigando, leyendo temas relacionados con esa idea. Por ejemplo, antes de sentarme a escribir ‘Cadáver exquisito’ estuve 7 u 8 meses investigando y en ese proceso anotaba opiniones, frases, pero no me había sentado a escribir ni una palabra. Sin ese proceso anterior no puedo escribir, lo cual para mí es necesario y fundamental, pero, al mismo tiempo, en plena etapa exploratoria me angustia no estar escribiendo porque siempre flota el temor de que la idea se diluya en el período de investigación.

«Leer y escribir es como respirar»

Si tiene que elegir entre leer o escribir, ¿qué elige y cómo suple la falta de la otra?

Creo que leer es otra manera de escribir y escribir es otra manera de leerse a uno mismo. No es un juego de palabras. Para mí, lectura y escritura forman parte de lo mismo. Son procesos vitales de esencia literaria. Como inspirar y exhalar. Entiendo que cuando uno escribe está exhalando y cuando uno lee está inhalando. Uno reescribe con la propia mirada todo aquello que leyó, que le inspiró, que vivió, reflexionó y tomó como propio.

Si se le ocurre una idea en un lugar o un momento insólito, ¿cómo se las arregla para recordarla?

Si la idea es potente no me la olvido. Da vueltas y más vueltas, disfruto de ese pensamiento espiral. De todas maneras, ahora uso las notas del celular o me mando mails. Cuando no existían los celulares escribía en libretitas que hoy en día me resultarían poco prácticas porque en su momento me las olvidada o las perdía. Cada tanto encuentro alguna con ideas y me da ternura ver mi letra apurada e inentendible.

El capitalismo, del cual somos todos hijas e hijos, nos enseña a naturalizar la violencia, a devorarnos, a fagocitarnos»

¿Qué la motivó a escribir ‘Cadáver exquisito’?

Responder a una simple pregunta: ¿qué pasaría si nos comiéramos los unos a los otros de manera literal? Porque ya lo hacemos de manera simbólica. El capitalismo, del cual somos todos hijas e hijos, nos enseña a naturalizar la violencia, a devorarnos, a fagocitarnos. Las formas más evidentes de lo que hablo son, por ejemplo, los femicidios, la trata de personas, la prostitución infantil, el trabajo esclavo.

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‘Cadáver exquisito’ traducido y exhibido en una vidriera de Taiwán.
(Foto: Cuenta en Twitter de Agustina Bazterrica)

Por ejemplo, me pregunté cómo es posible que la trata de personas sea el tercer negocio más rentable del mundo y concluí que es porque hay una enorme parte de la sociedad (políticos, instituciones de poder, etc.) que se benefician con eso y la otra parte es indiferente. Quise, por lo tanto, crear en mi novela una propuesta que naturalizara el canibalismo y nos sumergiera en una realidad casi cercana, en la que resultara factible imaginarnos, y por eso, siniestra.

«Haciendo una especie de activismo»

¿Qué repercusiones está teniendo y qué sensaciones le genera?

La primera sensación es de profundo agradecimiento por la posibilidad de llegar a más lectores. Esto me da felicidad. Están por sacar la 5° edición. El libro ya se tradujo a varios idiomas y se va a hacer una serie para la TV. Hay un factor, sin embargo, que me provoca un impacto más permanente y exigió comprometerme con una actividad totalmente novedosa, una especie de activismo.

Al libro, además de en talleres literarios, lo están analizando en escuelas y universidades. En varias de ellas, los profesores de literatura me han invitado a hablar. El año pasado, por ejemplo, hablé en el Instituto Superior de Formación Docente N°50 en Berazategui, viajé a la Secundaria 4 de General Lamadrid, también viajé a Bolívar, donde hablé con más de 200 alumnas y alumnos del Instituto Jesús Sacramentado, la Escuela de Educación Secundaria N°4 ex Nacional, y la Secundaria 10 René Favaloro, estuve en la Escuela María Auxiliadora en La Plata, y también fui a la Escuela de Teatro N°1 ‘Niní Marshall’ de Mataderos.

No siempre lo logro. Pero, si podemos concretar la visita, me da un enorme placer hablar con los alumnos y alumnas que leyeron y trabajaron con la novela y conocer a las profesoras y profesores que son mis héroes y heroínas por el trabajo comprometido que realizan. Con estas personas tenemos un propósito común: difundir la lectura y la escritura como herramientas de la libertad.

Las profesoras y profesores son mis héroes y heroínas, tenemos un propósito común: difundir la lectura y la escritura como herramientas de la libertad”

¿Qué proyectos tiene para este año?

Este año Alfaguara lanzará una edición revisada y ampliada del volumen de cuentos publicado en 2016, que estaba agotado. Por otra parte, estoy dedicando tiempo a la investigación para la próxima novela y aunque siempre estoy leyendo muchísimo, en esta época del año lo hago de manera sistemática y sobre varios géneros específicos de acuerdo a un programa. Porque, con Agustina Caride, en el verano preparamos los materiales para los talleres presenciales de escritura y lectura. Este año 2020 lanzamos los talleres virtuales. Es una propuesta nueva para nosotras y los estamos organizando con enorme entusiasmo.

Tres libros de autores contemporáneos que recomendaría.

Siempre me da mucho placer compartir mis descubrimientos literarios y te agradezco la pregunta. Pero también me genera una profunda inquietud: ¿tres nada más? Tengo en mente muchísimos autores contemporáneos y hay gente de enorme talento que me parece totalmente injusto dejar afuera de este listado. Entonces, expandiendo la consigna, elijo a más de tres argentinos, contemporáneos, que he leído recientemente. Creo que resulta fundamental leer la obra de escritores locales contemporáneos: ‘Las esferas invisibles’ de Diego Muzzio, ‘El papel preponderante del oxígeno’ de Ángeles Salvador, ‘Lo intacto’ de Claudia Masin, ‘El artista más grande del mundo’ de Juan José Becerra, ‘El nervio óptico’ de María Gainza, y ‘La comemadre’ de Roque Larraquy.

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